domingo, 23 de diciembre de 2007

Abortos y cachetes

Hace días que quería escribir sobre el asunto de las clínicas que se dedicaban a hacer abortos en Barcelona. Pero lo he ido dejando, no tenía estomago de hablar sobre ello, mas después de haber leído que se hacían "interrupciones" del embarazo a mujeres en el séptimo mes de gestación...de que tenían trituradoras que iban directas a la red de alcantarillado...no, no tenía estomago y la verdad sigo sin tenerlo. Es demasiado sórdido, demasiado cruel, demasiado vergonzoso.

Digo sórdido por la falta de información fidedigna a muchas de esas mujeres. Digo cruel por lo que representa descuartizar un ser vivo dentro del útero materno, cuando no puede ser aspirado al ser ya demasiado grande. ¿Acaso nadie ha visto un nacido prematuro con 24 semanas de gestación?. Digo vergonzoso porque a estas alturas y a pesar de la gran cantidad de métodos anticonceptivos, incluida la píldora del día después, aun se tenga que llegar al hecho traumático que representa un aborto.

Pero lo peor del caso es haber visto en un debate televisivo como mujeres defendían ese derecho de disponer de su cuerpo y poder abortar sin tener plazos para ello. ¿ Y el derecho del nonato?...donde queda su derecho, o es que simplemente no lo tiene por el hecho de no haber nacido aun...?...¿que clase de ética tienen las personas que así piensan? y fijense que digo ética no hablo de moral, pues al parecer esa ya no existe.

El aborto en nuestro país está legalizado dentro de unos supuestos, y todo lo que se salga de esos supuestos es un acto delictivo. Por parte de la mujer y por parte de los facultativos que toman parte en él.

Y del aborto nos pasamos a los cachetes. El Gobierno, por llamarles de algunas manera, han promulgado la reforma del Código Civil de una Ley que nadie ha encontrado que estuviese ni mal redactada ni nada por el estilo en que se decía que se dejaba potestad a los padres y tutores de menores para aplicar el correctivo que creyesen oportuno en la educación de sus hijos o pupilos. La sustituyen por un eufemismo que viene a decir algo parecido pero que quiere dejar claro que no se puede maltratar ni física ni psicológicamente a los menores. Vamos que nada de soltarle una colleja, dar un cachete, o un azote en el culo a quien se lo merezca...salvo que queramos vernos frente a un Tribunal. Y son muchos los pedagogos que coinciden con la gran mayoría de la sociedad, al decir que un cachete a tiempo es necesario y bueno. A mi me los dieron, de forma puntual pocos pero buenos, y he de reconocer que fueron dados con toda la razón del mundo y en su momento no me crearon ningún trauma si no que fueron motivo de reflexion mientras me sorbía los mocos del llanto, producido mas por el amor propio herido que el dolor sentido, de que lo que había hecho no estaba bien y no debía de volver a producirse.

Y ahora viene mi reflexión: ¿en qué clase de país vivimos que no se puede dar una colleja a quien se la merece...pero nos tomamos como algo sin importancia la destrucción de una nueva vida?. ¿Qué clase de sociedad estamos creando?. Creo que no es bueno lo que está pasando, creo que nos estamos deshumanizando a pasos agigantados, y lo estamos haciendo en aras a una falsa modernidad, a un narcisismo demagógico y malsano, y de la mano de unos gobernantes que han perdido el rumbo desde hace tiempo y de la mano de una oposición que tampoco encuentra el suyo.

Creo que esta vez los envió a todos a la Cárcel de Papel...y les pasare vídeo tras vídeo, hasta que lloren lágrimas de sangre, de como se realiza un aborto a una mujer embarazada de siete meses.
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