viernes, 24 de octubre de 2008

Imagenes del dolor


Sigo con mas cosas de Staglieno. Falsas puertas, hay muchas, cual podría ser su origen? el estudio de este tipo de simbolismos y sus posibles raíces en el pasado remoto me resulta muy atractivo. Hay otros elementos que se repiten con frecuencia en algunas de las tumbas de Staglieno, la lastima es que me he dado cuenta a posteriori de ellos, hay dos que son llamativos: las cápsulas de adormidera y los búhos. Aquí ya me pierdo pues desconozco mucho de la simbología funeraria del siglo XIX y mas en Italia, será cuestión de rebuscar o si alguien que por un casual me lee y sepa algo al respeto y tiene a bien comentarlo...pues sera muy bien venida su opinión.

Pero volvamos a esa joven doliente que se apoya de forma desmayada, esbozada casi, sobre lo que se intuye la tumba de su esposo...¿Intenta abrir la puerta?...¿Llama a ella?. Toda su actitud es de profundisimo pesar, de abatimiento...las inscripciones de la tumba no aclaran demasiado si el difunto era su marido u otro ser muy querido, primero pensé que era el marido...pero esa corona en la mano es muy similar a las coronas de Primera Comunión con las que coje el velo y se corona a las jovenes en su día de fiesta, por lo que igual era una hija la difunta.

Llama mucho la atención el perfeccionismo con el que está tratado el vestuario, esa maravillosa mantilla, ese vestido que con su caída de la tela enmarca y resalta, aun mas si cabe , la languidez que se desprende de la escultura. Un detalle de sus enaguas, al levantar ligeramente el vestido al subir las escaleras, se nos hace visible.

jueves, 23 de octubre de 2008

Y otra mas...


Sus manos parecen querer acariciar algo o a alguien, son como una caricia de piedra, un consuelo a quienes han perdido al ser amado.

No llores, estoy aquí...cerca de ti, te sigo amando y te protegeré hasta el momento que volvamos a unirnos...te quiero.

Cada rincón tiene su historia, cada estatua desprende un sentimiento producto de quien la encargó y de quien supo transmitir al mármol ese sentimiento...cuanta dulzura y amor hay en esa cara y cuanto dolor también...las pérdidas siempre son dobles.

Joe...que susto.


Pues si el susto que me dio fue de aupa. Distraida y meditabunda como iba, no me había percatado de lo que tenía detrás...y al girarme me doy de narices con...con...no se quien es...pero me dio un buen susto, un escalofrío de miedo recorriome toda enterita. El mensaje está mas que claro, esa mano derecha levantada me dice: Alto..., mientras que la izquierda parece señalarme...Alto que estoy aquí: mirame...mirame fijamente y no olvides mi rostro pues voy detrás de ti...

Además esa cosa roja que tiene por detrás le creaba un luz extraña que no tenía ningún otro lugar del atrio...y bueno la cara de malas pulgas que tiene hicieron que no me demorará mucho frente a ella. No fuera que esas manos ávidas llegasen a agarrarme...mientras me detenían con su gesto.

Pasando el rosario


Volvemos, una vez mas, al Cementerio genovés de Staglieno. Una figura llamó , desde lejos, mi atención.

Una joven y bella mujer, practicamente desnuda y con un gran rosario que la envuelve. Su cara es de satisfacción, casi de arrebato...no llega al "éxtasis" de Santa Teresa ( de esa escultura ya hablaremos en cualquier momento largo y tendido) pero en cierta forma me la recordó.
Francamente no es lo que una espera ver en un cementerio, pues su carga erótica es mas bien alta...o es simplemente que mi mente ya empezaba a divagar y me hacía ver cosas extrañas?.

No se, juzgad vosotr@s.

lunes, 20 de octubre de 2008

Cementerio de Staglieno



Ni una sola palabra, ni un nombre...la soledad y ese ramo de adormideras prendido en la mano es su eterna compañía.

El mármol blanco oscurecido por el paso del tiempo y el polvo conserva los delicados rasgos de la hermosa desconocida, qué tragedia encierra ese anonimato. ¿Qué significan las bayas culpables en sus mano lánguida?... ¿Acusación? o ¿Simple alegoría de una dulce muerte?.

Selva negra



Es curioso, cuanto mas veo de nuestras manifestaciones artísticas, en ellas incluyo las funerarias, mas me gusta el Egipto Antiguo.

Esto viene a cuento por mi visita de hace unos días al cementerio genovés de Staglieno. Allí hay de todo es verdad pero es un todo hecho por los vivos para enterrar a sus muertos; alguno pensará que esto es una perogrullada pero no es así. La gran diferencia que nos separa, además de la natural del tiempo, es que en el Egipto Antiguo los vivos se hacían sus propias sepulturas y plasmaban en ellas su vida cotidiana, dibujaban en las paredes de sus moradas de eternidad la vida, una vida alegre y llena de gozo. No hay dolor mas que en las plañideras que acompañaban el cortejo funerario y es un dolor mesurado y lleno de simbolismos del propio renacimiento a una nueva vida.
Sin embargo , en los monumentos de Staglieno, hay algunas representaciones que dejan con el aliento cortado, mas que nada por qué una no sabe muy bien si es una venganza o un deseo del vivo que hace el mausoleo para que la persona allí enterrada se pierda , en su otra vida, en una selva salvaje e inhóspita.

El anterior comentario es una reflexión que me surgió al ver la representación de la fotografía que pongo hoy, y que al volverla a ver en el pc me ha reafirmado en la primera impresión que tuve. Un escalofrío recorrió mi espada al verme plantada de frente a esa mujer que parece presa de un terror intemporal y frío; perdida por un sendero que parece no tener fin, con el vacío delante y la frondosidad tenebrosa detrás... Solo una frase en la lápida: Selva Nera...simplemente inquietante.

sábado, 18 de octubre de 2008

Cementerio de Staglieno


En su frenética carrera esta amazona eterna va cortando con su hoz las flores que encuentra a su paso.

Extraña imagen de vidas segadas por la belleza y no por una guadaña empuñada por una muerte embozada. O quizá son flores depositadas como tributo y recuerdo...