lunes, 7 de julio de 2008

Va de canciones...música...sentimientos.



Me dejo llevar por la dulce cadencia de sus notas, por el suave viento que refresca mi piel, por el salobre sabor que llega a mis labios, por las olas que mecen con suavidad el barco...noche mágica en Calella de Palafrugell. La noche de las Habaneras. Como las cosas improvisadas suelen ser eso: sorpresivas. Tanto pueden resultar geniales como un fiasco, pero en este caso fue lo primero. Hacía muchos años que no había estado en Calella en la Noche de las Habaneras...y lo pasé de maravilla. Dejandome llevar por la nostalgia de las antiguas canciones oídas tantas veces, tarareando algunas y cantando las emblemáticas "La bella Lola" y "El meu avi ..." a voz en grito junto a cientos de gargantas anónimas que también estaban disfrutando...una noche redonda. Lo que no fue tan redonda fue la vuelta a puerto...pero eso son gajes del oficio.

Y para sorpresas la de hace un rato... resulta que Pat Metheny actúa mañana en el Palau de la Música catalana junto a Enrique Morente, y me llama una amiga y me dice si quiero ir... que tiene entradas y de las buenas, quien puede resistirse a semejante evento. Pat Metheny, el niño prodigio del jazz americano y una de sus mejores guitarras, y Enrique Morente, el mejor cantaor de flamenco actual...vaya fusión y vaya espectáculo que nos pueden dar.

Entre los dulces recuerdos de la noche marinera y las promesas de la noche en el Palau...me voy a hacer la siesta. Que duro es el verano en Barcelona...

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