jueves, 6 de noviembre de 2008

¿Qué nos pasa...?


Pues no se muy bien qué pasa, o qué nos pasa...no, no lo se. Pero lo que es cierto es que algo pasa y no es nada bueno.

Ayer, o anteayer, oí una noticia por la TV, no, tranquis no voy a hablar de Obama, que me dejó petrificada. La indignación me hizo ponerme a escribir en el blog para soltarla, pero me quede en blanco ante la pantalla. Había estado buscando información por la red y lo que encontré heló la sangre en mis venas; me dejó totalmente K.O. y no logré escribir ni una sola linea de forma coherente.

Me estoy refiriendo a un horrendo y tenebroso crimen. Fue un 13 de Noviembre de 1992, tres chicas jóvenes, niñas casi, fueron secuestradas. Torturadas, violadas de forma bestial, golpeadas y finalmente rematadas de un tiro en la cabeza...no voy a poner nombres, ni citar lugares, no quiero remover heridas que dejaron a un pueblo marcado de por vida; a unos ciudadanos que, aun hoy, se preguntan si se supo todo sobre lo que ocurrió esa fatídica noche; a unas familias destrozadas, rotas para siempre. La detención de los culpables, ¿eran ellos realmente?, el juicio, la presión mediática, que en algunos casos rozó la obscenidad, las familias y sus declaraciones, el silencio de unos, la diarrea verbal de otros...y la duda...sobre todo la duda que se sembró. Solo hay que darse una vuelta por la red para leer cosas que ponen los pelos de punta y dejan un sabor amargo en la boca y en el alma.

Tres niñas murieron, víctimas de la maldad; la madre de una de ellas y el padre de otra también fallecieron...cinco víctimas enterradas en un lugar que se ha convertido en lugar de peregrinación , sobre todo en verano, de personas anónimas que dejan unas flores y rezan una oración; esas son las víctimas visibles. Pero ¿ Y las demás víctimas? me refiero a los que vivieron de cerca el hecho y a los que han nacido después, vivieron una infancia y, ahora, están viviendo una juventud atemorizada.

Y la cosa va mas lejos cuando oigo y leo que al padre de una de esas niñas el Fiscal del Estado le ha puesto un Juicio y pide una pena de 16 años de cárcel...simplemente por haber dicho en voz alta lo que mucha gente de este país piensa: Que no se hizo suficiente, que se dejaron demasiados puntos oscuros, que, en definitiva, LA JUSTICIA EN ESTE PAIS ES UN CACHONDEO.

Yo también soy una víctima de aquellos hechos, como todo el país lo fue y ahora soy tan culpable como ese padre que tiene que enfrentarse a una Justicia que fue injusta con sus hijas...si ya se que la Justicia no evita, pero debería de hacerlo.
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