jueves, 8 de enero de 2009

Un nuevo amigo...



Esta visto que en mi familia no tenemos remedio...mi hijo solo ha resistido cuatro meses sin tener un nuevo compañero de cuatro patas. Yo me sigo resistiendo...de momento claro.

La semana pasada a mi hijo le dio la nostalgia, o ve tú a saber que cosa, y se lió la manta a la cabeza; se marchó en busca de un compañero peludo, la perrera municipal fue su destino...y lo que tenía de pasar pasó. Unos ojos de líquida mirada, una actitud de no haber roto un plato en su vida...y zas...pero en casa. Mejor dicho perro en "su casa" que mi hijo se ha independizado hace algunos meses. Hasta finales de mes lo tendrá en acogida y si las autoridades dan el visto bueno al estado del perro pasada la prueba se lo podrá quedar. Es un animal de unos dos años, mestizo. El pelo atigrado denote, quizá, un antepasado boxer; su cabeza tiene algo de doberman y pastor aleman; su torcida cola con un poco de pelo no se sabe si es de nacimiento o de accidente...pero su mirada...ay señor su mirada...creo que nos ha conquistado a todos.

Pero hoy y con la gripe galopante que hay en el país, tengo a mi hijo y a su perro, que se llama Gin, en casa. No lleva ni 12 horas en casa y se ha adueñado de ella con un desparpajo sutil que asusta. El tío este es muy listo e inteligente, aprende rápido; y en un plis se ha dado cuenta quien manda aquí...pero no sin antes romper un par de zapatillas, meter la cabeza en el cubo de la basura, romper dos figuras (que hacía tiempo que yo quería eliminar), intentar zamparse el sofá y husmear por todos los rincones de la casa a la busca y captura de ve tú a saber que cosa, ha encontrado un par de calcetines olvidados. Ahora está vigilante en el recibidor y gruñe de forma amenazadora al menor ruido externo...es mas listo.

Me alegro por él y por mi hijo que ha encontrado ese compañero, ese perro que será suyo y del cual tendrá que responsabilizarse, educar y cuidar.

Y desde aquí quiero lanzar mi mas profundo desprecio y mi furia contra las personas que abandonan a estos seres, que son capaces de dejarlos en una carretera, que los tiran por la ventana de un coche; esos desalmados mal nacidos que no les llegan ni a la pata del perro que abandonan y que nunca sabrán el gran amigo que dejaron un día en una cuneta.

A todos los que améis a los perros, pensad en la cantidad de "Gin's" que hay esperando su oportunidad de dar su cariño y su compañía sin pedir nada a cambio ...

Pues ahí dejo la imagen del nuevo miembro de la familia: Bienvenido Gin...!!!
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