miércoles, 4 de junio de 2008

Las bellas y simples cosas de la Vida.





Cada día siento mas fascinación por las pequeñas cosas, por la sencillez de lo natural. La hermosura que encierra una simple flor del campo, que parece hecha de fino papel de seda y que apenas dura un día, es insuperable. Una abeja solitaria libando me entretuvo con sus vuelos mas de tres horas. Tenía miedo de molestarla con mi cámara, que se enfadase y me picase...afortunadamente estaba mucho mas interesada en su dulce recolección que en mi presencia, de todos modos si hubiera sido una avispa no me acerco ni a cien metros (soy alérgica, y la última vez que me pico una tuve que ir de cabeza al hospital).

Las fotos que pongo son las tres primeras de Montserrat y la ultima de Karlovi Vari en Chequia. Los mismos colores practicamente, pero las unas modestas flores de montaña la otra lujosa flor de lujosos jardines...pero la misma actividad.

2 comentarios:

Paz dijo...

Es un milagro de la naturaleza, una abeja se pasea por elcampo, una flor la atrae, se posa en ella y coge el nectar que lleva a la colmena...y de allí con la varita mágica de la naturaleza de las cosas simples...sale el jugo dorado y dulzón...

Y todo empieza...con una simple abeja

Un besazo

El escriba sentado dijo...

Celebro que te haya gustado...otro besazo para ti.

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