jueves, 27 de marzo de 2008

Al Cesar lo que es del Cesar...


...y al autor lo que es suyo. Y este texto me viene al pelo para comentar:

"

Quizá la culpa de este aparentar erudición, hacer remiendos sin cosecha propia (?cortar? y ?pegar?, sigQuiendo el símil del ordenador) es el amor desmesurado a la gloria propia, cosa que va contra el espíritu sencillo del sabio. La voluptuosidad de la dialéctica lleva a una pérdida de sentido de la realidad, dejarse llevar por la ?borrachera? de unas ideas que crean éxito, pero que dejan un poso de amargura, de desencanto pues son ideas desencarnadas que apagan mi vida, con excusa de verdades me quitan la verdad, con esas razones me dejan sin razón. Es la insinceridad del intelecto con respecto a mi vida, la culpable dicotomía entre la mente y el corazón, la inteligencia y el amor, entre ideas e ideales.

¿Cuáles son los síntomas que me dan pistas para esta enfermedad funesta? En primer lugar, la ausencia de contemplación, la falta de reposo en el ser, el producir frenéticamente, es el no encontrarse y escoger lo de fuera, no buscar nada en mi interior porque ya no lo tengo."


http://www.almudi.org/Inicio/tabid/36/ctl/Detail/mid/379/pnid/0/Default.aspx?nid=1198


Es muy desagradable, por no decir otra cosa, entrar en algunos lugares, abrir según que correos y encontrarse con según que cosas, sin firmar con el nombre de su autor, que al leerlo uno se dice "vaya cosa bonita a escrito menganito o que sensibilidad tiene fulanita o cuanto sabe zutanito " y ese menganito esa fulanita o ese zutanito resulta que se limitan a pegar y copiar cosas que encuentran por esos bastos mares de Internet. Claro podría decir mas cosa pero el Padre Lluciá Pou Sabaté ya lo dijo hace tiempo.


Sigamos con cosas para la reflexión:


" La rutina es ausencia de amor, monotonía, y “la monotonía es falta de energía” (dice la cantante Laura Pausini), significa que está ya muerto el amor. El amor es un fuego al que hay que echar cada día cosas nuevas: "Los pequeños actos de cortesía endulzan la vida, los grandes la ennoblecen" (Karina Valenzuela). En la batalla del amor frente al odio, hay que cuidar las cosas pequeñas que son –en frase de la Escritura- las que si faltan dejan paso a las pequeñas raposas que destrozan el campo de ese amor. La dejadez, el abandono de los detalles, produce el desmoronarse de todo el amor: “Será que la rutina ha sido más fuerte” (canta el grupo “Ella baila sola”). En los pequeños detalles es donde se libra la batalla del odio contra el amor: el amor alienta, el odio abate; y tomo de Mauricio Fornos algunos de los campos en los que se libra esta batalla: el amor sonríe, el odio gruñe; el amor atrae, el odio rechaza; el amor confía, el odio sospecha; el amor enternece, el odio enardece; el amor canta, el odio espanta; el amor tranquiliza, el odio altera; el amor guarda silencio, el odio vocifera; el amor edifica, el odio destruye; el amor siembra, el odio arranca; el amor espera, el odio desespera; el amor consuela, el odio exaspera; el amor suaviza, el odio irrita; el amor aclara, el odio confunde; el amor perdona, el odio intriga; el amor vivifica, el odio mata; el amor es dulce; el odio es amargo; el amor es pacífico; el odio es explosivo; el amor es veraz, el odio es mentiroso; el amor es luminoso, el odio es tenebroso; el amor es humilde, el odio es altanero; el amor es sumiso, el odio es jactancioso; el amor es manso, el odio es belicoso; el amor es espiritual, el odio es carnal. El amor es sublime, el odio es triste.

http://www.autorescatolicos.org/lluciapousabatecuandoelodio.htm



Y yo añado de mi cosecha: la humildad ayuda. Aunque sea decir "escuché " o "ví" o "leí"...hay que decirlo, nunca dejar la duda...pero seguiremos esperando a que la cordura haga su aparición.

Por cierto...¿quien será el autor?.





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